Aforismos para cibernautas
Y Dios Dijo: Enciende tu computador.
Si Colón hubiera tenido acceso a Google Earth América seguiría siendo un continente ignoto en los libros de historia.
Lo llamaban el viajero inmóvil como en el famoso libre de Michael Turnner, porque nunca se había separado de su computador y sin embargo no había lugar en el mundo que no hubiera visitado.
Conozco el sexo de los Ángeles y las secretas razones de Tiresias para querer perpetuarse en el sexo al que lo condenó Zeuz. Y todo ello lo he aprendido al consultar la página web del Homero Griego.
La esfinge era en verdad un sofisticado programa diseñado por Edipo para enseñar a los hombres los peligros de Internet.
No hay mejor manera de controlar los contenidos perniciosos de la red que apagar el computador.
Hay virus contagiosos y adictivos; pero ninguno de ellos puede compararse con la internet.
Hay un mundo más allá y más acá de nuestros sentidos, al que se puede acceder con un solo clic.
He encontrado la máquina filosófica. Ese fantástico artefacto que los místicos medievales creían que podía resolver todo cuanto se le preguntara. Se llama computador.
Turing es una máquina inventada por un cerebro electrónico.
Ya no es Alicia n el país de las maravillas, sino Alicia en e país de la Internet.
La Internet es ahora el inconciente colectivo de la humanidad.
Nunca nadie había pensado antes de la Internet que comprar y vender fuera tan fácil que vender y comprar.
Internet está en todo; incluso en el baño.
Si no está en Internet no existe: bonita forma de resolver la paradoja que enloqueció a Hamlet.
Si Milton hubiera vivido en nuestra época su obra se habría llamado: El paraíso encontrado.
Hay un oráculo más poderoso que el de Apolo en Efeso; y lo podemos encontrar a la vuelta de la esquina.
La vida privada existe, acaso, en un archivo desconfigurado de un computador.
Las otrora atestadas avenidas estaban desocupadas. Las pululantes ciudades casi desiertas; excepto por el parpadeo monótono y taciturno de los semáforos, que daban vía al viento y a la soledad.
Pero en las caber pistas de la información había congestión y estrés, los cibernautas prorrumpían en improperios queriendo llegar cuanto antes al lugar de su información.
Hoy día sólo existe un único Dios verdadero: el computador; y una sola religión universal: la internet.
Quién puede afirmar con convicción que no sea más que un megabites de información en la cibermente de Dios.
La internet propone, El hombre click.
La internet es un instrumento moderno de la estupidez universal.
Es tal nuestro amor a los computadores que poco falta para que legalicen los matrimonios entre hombres y computadores.
Lo mejor de la internet no es poder decir tonterías; sino evitar que las hagamos.
La terminación ear de la cibergramática no puede entenderse de otro modo que como la acción o efecto de no hacer nada.
La época de los grandes inventos ha terminado. Ahora sigue la época de los grandes encuentros.
Sólo hay dos tipos de personas: Los que están conectados a internet y los que no lo están.
Dios es la internet: está en todas partes.
Rousseau afirmaba que no había democracia posible más allá del alcance de la voz. Hoy día puede decirse que no hay democracia posible más allá del alcance de internet.
Si Hobbes hubiera sabido que su Leviathan se convertiría en una bestia de escritorio, lo habría encerrado en la aldea global.
Hay un solo tabernáculo sagrado: el tablero del computador.
Mientras más conozco la mujer más amo la internet.
No hay nada que por internet no venga.
Primero fue la palabra, y la palabra se hizo bites de información.
Y Bill Gates dijo: creced y compraos un computador.
Sus cuerpos desnudos palpitaban de deseo, el combate ancestral estaba a punto de desatarse; pero no pudieron salvar la distancia que los separaba a ambos lados de sus computadores.
Un cordón umbilical nos une a la fantasía de una inocencia poblada de sonidos y colores. Se llama internet.
Hay un amigo que siempre está ahí. Por supuesto no se trata de un perro.
Como toda religión universal, la internet también tiene sus herejes: se les llama Hackers.
Incluso los revolucionarios encuentran una satisfacción cuando se cae el sistema.
Internet es salud: sólo nos faltaba eso.
En internet es posible encontrar todo; incluso nada.
En el mundo actual gran parte de las desavenencias conyugales tiene como único motivo la internet.